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HOTEL RAPHAEL

LA LUNA DIGITAL

HOTEL RAPHAEL

JAVIER COTO HEVIA

Al ver brillar la luna sobre las azoteas del distrito dieciséis de París, supo que era hora de regresar al hotel. Pese a que la noche era fría, decidió volver dando un paseo. Saludó al conserje con una leve oscilación de la cabeza y entró en el ascensor. Junto al ascensorista había una chica con el pelo cortado a lo garçon que iba a su misma planta. Subieron varios pisos, y al abrirse la puerta le cedió el paso con un movimiento de la mano. La muchacha le devolvió una sonrisa. Llevaba pantalones negros de terciopelo, una blusa beige con un aire soviético y unos botines marrones de cuero. Antes de que alcanzara su habitación la perdió de vista. En algún lugar sonaba una vieja canción de Peter Sarstedt. Apenas hubo abierto la puerta de su cuarto, se dio cuenta de que había alguien más dentro. En la oscuridad podía verse la minúscula lumbre de un cigarrillo. Encendió la luz y vio a una mujer desnuda sentada sobre la cama apuntándole con una pistola. Metió instintivamente las manos en los bolsillos de sus pantalones de pana y se encogió de hombros. Después de unos segundos en silencio, dijo:

-¿Quieres casarte conmigo?

-Pensaba que no ibas a pedírmelo nunca -respondió ella sin desprenderse del arma.

A continuación dio un paso atrás y apoyó su espalda contra la puerta. Sacó un cigarrillo, lo encendió y exhaló una larga bocanada de humo. Al otro lado de la cama había una ventana abierta desde la que podían verse las luces ambarinas de la ciudad. Parecían fragmentos diminutos de una botella rota, las brasas esparcidas de una hoguera perpetua.

Javier Coto Hevia nace en Gijón en 1980. A lo largo de su vida ha desempeñado diversos empleos como el de vendedor de periódicos, violinista de una orquesta sinfónica o abogado. Ha publicado diversos poemas y relatos en numerosas revistas literarias.